Camión para transporte refrigerado

El transporte refrigerado surge para cubrir la necesidad de mantener productos con unas condiciones térmicas específicas. Además es una de las demandas más habituales en el transporte terrestre.

¿Qué es el transporte refrigerado?

El objetivo principal de este tipo de transporte es eliminar cualquier aumento de calor y mantener estable la temperatura de producto que transporte en su interior. Los sistemas de refrigeración o logística refrigerada son mecanismos que hacen uso de la termodinámica, para poder trasladar el calor de un cuerpo hacía a otro.

Al hablar de camiones refrigerados, es necesario hablar de una unidad de frío. Esta unidad es un equipo que permite controlar la temperatura del contenedor. En el caso de los camiones, la unidad es móvil y a estos vehículos se les denomina isotermos. Cuando se habla de un vehículo isotermo nos referimos a un medio de transporte que cuenta con revestimientos aislantes en las paredes, el techo, el suelo y las puertas. Con ésto se evita que el calor del exterior entre a la unidad de frío. Gracias a su dispositivo de frío individual, permite bajar la temperatura del interior, aunque el exterior registre temperaturas de 30ºC de media. La capacidad de disminuir dicha temperatura servirá para clasificar el tipo de vehículo.

¿Cómo funciona el transporte refrigerado?

Para que los vehículos, destinados al transporte refrigerado, puedan mantener las temperaturas adecuadas deben contar con unidades de transporte totalmente aisladas. Los componentes que permiten la refrigeración son el compresor, el condensador y el evaporador. En todo caso, el equipo de refrigeración que se use debe ser capaz de trabajar, de manera eficiente, con temperaturas exteriores que van desde los -40°C hasta los 55°C. Esto se debe producir mientras se mantiene la temperatura interna precisa, la cual puede estar entre los -35°C y los 22°C. Para facilitar su buen funcionamiento, sea cual sea el tipo de refrigeración que se utilice, la mercancía debe estar refrigerada en el momento de su carga, ya que introducirla en el vehículo a una temperatura mayor necesitaría una potencia superior y un mayor gasto por parte del equipo frigorífico.

La mayoría de los vehículos refrigerados usan equipos especiales para tal fin. El hielo, por lo general, no se usa para refrigerar camiones ya que es muy pesado y genera corrosión en el contenedor. Los sistemas mecánicos de refrigeración instalados en camiones varían en función de su capacidad de enfriamiento. Como hemos mencionado, el principal objetivo es mantener la temperatura del producto, por eso se usan ventiladores de baja capacidad que hacen circular el aire para conservar la temperatura. En algunos casos, como es de los camiones remolque, se monta una plataforma posterior al contenedor refrigerado, siendo capaces de enfriar rápidamente el producto caliente mediante circulación forzada. Sin embargo, este método conlleva un alto costo.

Algunas características específicas de este tipo de camiones utilizados para el transporte refrigerado son:

  • El interior debe ser hermético, así como estar fabricado con materiales resistentes a la corrosión, es decir, impermeables.
  • Las superficies deben permitir la circulación de aire, no siendo conveniente dejar la mercancía en contacto con el suelo, sino en recipientes determinados.
  • Es fundamental que no exista comunicación entre la unidad de carga y la cabina del conductor.

Consejos para conseguir un transporte óptimo

Para este tipo de transporte es muy importante conocer las características de la mercancía que necesita refrigeración. De esta forma, podemos evitar problemas técnicos (por posibles fallos en las unidades de frío), además de económicos (debido a la pérdida de la carga). Por estos motivos, pre-enfriar el contenedor (eliminando el posible aire caliente), mantener el controlador de frío acorde a las necesidades de la carga, así como, comprobar el estado de empaquetamiento de la mercancía, es de vital importancia en estos tipos de transportes. Del mismo modo, cargar de forma rápida y eficiente, además de tener las puertas abiertas el menor tiempo posible también son aspectos a tener en cuenta.

Trabajar estas peculiaridades pueden evitar algunos de los problemas más frecuentes de la logística refrigerada como son que la carga esté demasiado caliente cuando se introduce en el camión, que el flujo de aire del sistema a menudo se encuentre bloqueado por un mal mantenimiento, que no se apaguen las unidades de refrigeración antes de abrir las puertas, etc.

Flota disponible para el transporte refrigerado

Para el transporte de la mercancía que así lo requiera, nuestra flota refrigerada cuenta con la última tecnología para asegurar su correcta entrega en las mejores condiciones.

Además del servicio habitual de seguimiento de la carga, por el que podrá conocer la localización de su mercancía en todo momento, este tipo de remolque cuenta con un sistema de alarma que garantiza que la temperatura se mantiene constante.

La tranquilidad de que su mercancía llegará en óptimas condiciones

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