El transporte de frutas y verduras frescas es un proceso delicado. Al tratarse de alimentos perecederos, deben ser manipulados de forma correcta para que no sufra daños innecesarios y lleguen a su destino en perfectas condiciones.

Hay que tener en cuenta la gran variedad de frutas y verduras que existen, y cada una de ellas precisa de unos requisitos para su óptima conservación, que debemos conocer antes de llevar a cabo su transporte. Ya que es que las frutas y verduras son alimentos sensibles, que deben cumplir con unas determinadas condiciones de temperatura para evitar la maduración o el ataque de microorganismos debido a un mal estado del ambiente durante el almacenamiento y transporte.

Consejos para el correcto transporte de frutas y verduras

1. Usar vehículos acondicionados para el transporte de frutas y verduras

En España, el medio más empleado y efectivo para transportar frutas y verduras es el transporte terrestre. Por ello, es importante que los vehículos empleados en el transporte terrestre cumplan con un correcto tratamiento de los alimentos frescos para que conserven todas sus propiedades y características. Para conseguirlo se emplean una serie de medidas mantener la cadena de frío, correcta distribución de la carga, embalaje adecuado para frutas y verduras, o el uso de vehículos específicos para cada producto.

2. Respetar la cadena de frío

Ante todo, para un transporte de frutas y verduras seguro, se debe mantener durante todo el periodo de envío la cadena de frío del producto. Según la normativa vigente para el transporte terrestre de alimentos perecederos y el correcto mantenimiento de la cadena de frío según el tipo de producto, se dividen los vehículos en cuatro clases:

  • Vehículos caloríficos: cuya principal característica es la capacidad de elevar la temperatura interior de la caja y mantenerla como mínimo durante unas 12 horas a una temperatura constante de 12º.
  • Vehículos frigoríficos: son aquellos capaces de producir frío y mantener una temperatura constante entre los 12º y -20 º, dependiendo del tipo de vehículo.
  • Vehículos refrigerados: se trata de vehículos que utilizan una potente fuente de frío para reducir la temperatura interior de la caja a -20 º C y mantenerla respecto a la temperatura exterior.
  • Vehículos isotermos: provistos de paredes aislantes que impiden el intercambio de calor de la mercancía perecedera entre el interior y el exterior del vehículo.

3. La importancia de la circulación del aire

Es importante que la circulación del aire refrigerado en el interior de los compartimentos de carga se mantengan al nivel de temperatura requerido, y condiciones de humedad óptimas.

Durante el transporte de frutas y verduras frescas en condiciones normales, se producirá una acumulación de gases como dióxido de carbono (CO2) y etileno (C2H4). Esto puede contribuir a la aparición de olores indeseables o volátiles que aporten al producto sabores extraños o incluso el deterioro de la mercancía perecedera.

Para evitar estos problemas, se debe refrescar de forma continua el aire que circula en el interior de la bodega, introduciendo aire atmosférico a la temperatura adecuada en el sistema de ventilación.

La humedad relativa se puede definir como la relación de una cantidad de vapor de agua presente en una masa de aire en una temperatura existente con respecto a la máxima que podría tener.

Por lo tanto, es importante que el compartimento de carga de frutas y verduras mantenga unos niveles adecuados de humedad, generalmente se recomienda mantener un rango de humedad del 85% a 95% para la mayoría de productos perecederos, para evitar que estos se marchiten o se acelere su maduración durante el transporte.

4. Carga mixta de frutas y verduras

En muchas ocasiones, los transportistas tiene que almacenar diferentes tipos de frutas o verduras en el mismo contenedor de carga. Esta carga mixta se puede realizar siempre cuando los productos son compatibles en cuanto a:

    • Temperatura
    • Nivel de humedad
    • Producción de dióxido de carbono
    • Producción de etileno

La contaminación cruzada producida por frutas y verduras que se almacenan juntas sin las medidas adecuadas, debe evitarse en la medida de lo posible. En este sentido, hay muchos productos que producen altos niveles de etileno de forma natural una vez han sido recolectados, como manzanas, aguacates, plátanos, peras, melocotones, kiwis, ciruelas, o melones. Por ejemplo, no es recomendable transportar frutas o verduras productores de etileno como el kiwi o el tomate, junto a productos sensibles al etileno como lechugas, espinacas, zanahorias o pimientos, ya que pueden verse perjudicadas durante el trayecto.

5. Embalaje adecuado de frutas y verduras

Los embalajes cumplen una importante función en el transporte y distribución de frutas y verduras.Como hemos podido contemplar a lo largo de este artículo, existen una serie de condicionantes en el transporte de alimentos perecederos, que en algunos caso nos impide almacenar distintos productos de forma conjunta. Es aquí donde los envases y embalajes de frutas y verduras juegan un papel importante, ya que la única manera permitida en la que se podrían transportar diferentes tipos de productos dependerá de si están correctamente envasados.

Por ello, si se utilizan envases y embalajes que permitan mezclar diferente tipología de alimentos, sin que afecte a sus condiciones físicas, su buen estado de conservación y cumplen las reglamentaciones sanitarias, se conseguirá mayor eficiencia y eficiencia en la cadena de suministro.

En TransReyes tenemos muy en cuenta todos estos detalles y realizamos exhaustivos controles para que los productos perecederos que transportamos lleguen siempre en las mejores condiciones a nuestros clientes.