Para un transportista, algunas rutas se pueden hacer muy largas. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), conducir con sensación de fatiga se relaciona, de manera directa o indirecta, con un 20-30% de los accidentes de tráfico. Te facilitamos algunas recomendaciones para evitar la fatiga en el transporte terrestre.

 

5 consejos para evitar la fatiga en el transporte terrestre

Un conductor profesional pasa la mayor parte de su jornada de trabajo en la carretera. El cansancio acumulado, aumenta la posibilidad de tener un accidente. A continuación te proponemos algunas medidas con las que puedes evitar la fatiga mientras conduces.

  1. Atento a los momentos de mayor riesgo. Por lo general, las horas que transcurren entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana, son las más peligrosas. El estado de alterna del cuerpo desciende y es posible que aparezca con más fuerza la sensación de cansancio, fatiga y somnolencia.
  2. Evita las comidas copiosas. Otro momento de riesgos es el de después de comer. La necesidad que tiene nuestro cuerpo de hacer la digestión hace que también reduzca el estado de alerta. Si no ayudas a tu cuerpo con una comida ligera, este proceso le llevará más tiempo y esfuerzo.
  3. Descansa antes de iniciar la ruta. Aunque parezca lógico, el estrés del trabajo o una mala rutina relacionada con el sueño puede hacer que no durmamos las horas necesarias.  Sin el descanso necesario, es más difícil estar alerta y rendir de forma óptima. Recuerda que lo ideal es dormir una media de 7-8 horas al día.
  4. Realiza algunas acciones que te ayuden a activarte. Algunas medidas como abrir la ventana, tomar un café/refresco o poner la radio pueden ayudarnos a activarnos un poco y evitar la fatiga en el transporte terrestre. Recuerda que mantener la atención en la carretera es lo más importante. Estas conductas no pueden suponer un riesgo para los demás vehículos.
  5. Efectúa las paradas que necesites. Si las acciones anteriores no reducen tu sensación de sueño, debes parar. A veces, estirar las piernas o dormir una pequeña siesta de 15 o 20 minutos nos ayuda a disminuir la somnolencia.