Aunque normalmente se intenta cuidar el vehículo lo máximo posible, a veces realizamos acciones que pueden dañarlo. Un ejemplo de esto es dejar el motor en ralentí demasiado tiempo. Te explicamos las consecuencias de esta práctica.

 

¿Qué significa dejar el motor en ralentí?

El ralentí hace referencia al número de revoluciones mínimas a la que el motor de tu vehículo se puede mantener funcionando sin necesidad de tocar el pedal del acelerador. El número de revoluciones dependerá del tipo de vehículo, del modelo o del fabricante. Dejar el motor en ralentí significa que el vehículo no se está moviendo pero el motor permanece encendido. El motor puede mantenerse encendido hasta que se acabe el combustible del vehículo. Puede funcionar tanto en punto muerto, como si se está pisando el embrague.

Situaciones típicas en las que se realiza esta práctica puede ser cuando paramos ante una señal de stop o un semáforo. Al suponer una parada de unos segundos o pocos minutos, no generará ningún efecto negativo para el motor. Sin embargo, alargar esta práctica puede acarrear efectos negativos.

 

Algunos efectos negativos de dejar el motor en ralentí

  1. Aumento del consumo de combustible: Este es el inconveniente más conocido y más obvio que acarrea el dejar el motor encendido durante una parada. Aunque mucha gente piensa que encender y apagar el motor conlleva un mayor gasto de combustible, se ha demostrado que en paradas superiores a 20 segundos es mucho más eficiente apagarlo.
  2. Aumento de la contaminación para el medio ambiente: Esta práctica está totalmente en contra de las nuevas líneas de desarrollo que está siguiendo el mundo de la logística, encabezadas por la ecologística. Los gases que emiten los vehículos de combustión cuando están en funcionamiento empeoran la calidad del aire, entre otros efectos. Dejar el motor encendido, genera un mayor número de emisiones.
  3. Daños en el motor de tu camión: El principal efecto de dejar el motor en ralentí es el sobrecalentamiento del propio motor. Aunque no se llega a sobrecalentar, con esta práctica el motor sufre un desgaste que reduce su vida útil en el vehículo. Sin embargo, usando correctamente esta práctica también podemos conocer el estado de nuestro camión. Si nos fijamos en su sonido, veremos que es fácil acostumbrarse a él. Es monótono y siempre suena igual, por lo que es fácil detectar cuando deja de sonar así.
    Descubrir alguna variación como un sonido más rápido de lo normal, más lento o con alguna fluctuación nos permitirá ponernos en alerta sobre el estado de nuestro motor. Por lo tanto, aunque no sea un sistema que sirva para conducir o para mantenerlo encendido un largo tiempo, si nos permite saber cuando algo va mal.